En la noche del martes, el este de Belfast, capital de Irlanda del Norte, se encontraba sumergida en una segunda jornada consecutiva de disturbios.
De acuerdo con la policía, 700 personas participaron en los motines que dejaron a un fotógrafo herido de bala.
Los agentes de seguridad dijeron que, tras ser atacados, dispararon balas de plástico para frenar a los manifestantes que tenían cubiertos sus rostros.
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